Un aspecto muy importante en la vida de todos los seres humanos es la identidad y aunque esta palabra abarca muchas características, el concepto espiritual de ella es más amplio de lo que nos podemos imaginar; para este escrito tomaremos uno de los conceptos psicológicos en los cuales profesionales tratan de brindar solución a problemas de este tipo, nosotros creemos tienen su raíz mucho más profunda.

Algunos psicólogos plantean que tener clara nuestra identidad implica conocer nuestro origen, cuando conocemos nuestro origen podemos empezar a formar todo un sin número de características que hemos tenido desde nuestro inicio, si miramos la creación del hombre en génesis podemos encontrar grandes verdades que hemos ignorado o tal vez hemos visto solo de manera religiosa.

En el libro de Génesis 1:27 dice: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. Uno de los problemas más frecuentes en nuestra vida es el creer que tenemos una imagen diferente a nuestro Padre y es aquí donde empiezan muchos de los problemas que vemos hoy en día, problemas como la bulimia, la anorexia, el homosexualismo y tal vez esos que te imaginas en este momento, tienen su raíz en una distorsión de esta imagen.

Si revisamos el verso anterior Génesis 1:26 dice: “Entonces dijo Dios : Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” , en este verso podemos ver que Dios nos hizo no solo a su imagen sino también a su semejanza y dice que Dios es Espíritu, por lo tanto nosotros somos un espíritu. Cuando entendemos esto podemos remontarnos a una dimensión diferente y por lo tanto podemos entender que nuestra identidad no tuvo su origen cuando nacimos sino aún mucho antes de lo que nos imaginamos, nuestra imagen está arraigada en Dios mismo.

Las palabras imagen y semejanza en el hebreo significan lo siguiente imagen es “tselem” en hebreo, que es usada para referirse a la presentación visual de una abstracción, otro significado es, esquema o representación de un modelo original.

Así mismo el versículo también dice que hizo Dios al hombre a su semejanza, esta palabra en hebreo es “demut”, y se trata no simplemente de tener algún parecido sino más bien de tener características propias de Dios, si reunimos esas dos palabras para definir ser humano tendríamos lo siguiente: Presentación visual de Dios, con características propias del mismo.

Más adelante en el mismo capítulo de Génesis se ve claramente el lugar que Dios le da al hombre en la creación, un lugar de gobierno, de dominio sobre toda la tierra y sobre todo lo que en ella habita, el mismo lugar que nos ha dado a cada uno de los que hemos decidido ser uno con Cristo.
Lo que resulta curioso de este relato en Génesis es ver la forma que usa la serpiente para distorsionar aquello que Dios ya había hecho, en el capítulo 3:1-5 dice claramente que la serpiente era astuta y con esa astucia y por medio de palabras engaña a la mujer diciendo algo que ya eran, en el verso 5 leemos “sino que sabe Dios que el día que comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis semejantes a Dios” , acaso no nos hizo Dios a su imagen y semejanza?, que era lo que quería lograr la serpiente?, la respuesta es simple la serpiente quiere que veamos que no somos como Dios quiere cerrar nuestros ojos para que no podamos ver lo que Dios hizo en nosotros y así no podamos cumplir con ejercer gobierno y dominio.

Cuando no nos vemos como Dios nos hizo perdemos la mayor parte de nuestro diseño (El espíritu), y es por eso que hoy en día las tinieblas han ganado tanto terreno en nuestras generaciones, la serpiente aún hoy sigue convenciendo a personas con la idea de que no son lo suficientemente capaces de alcanzar planes o propósitos, también sigue seduciendo a muchos otros a ser como Dios o semejantes a Dios cuando la verdad es que desde hace mucho Dios mismo nos hizo a su imagen y semejanza y nos dio todo, aun a sí mismo para traernos la verdad años después cuando mando a su hijo y su mismos hijo nos mostró un camino y el mismo nos dijo que mayores cosas haríamos,

La verdad es que Dios mismo mora en quien esté dispuesto, cada uno de nosotros es un modelo a escala de Dios y es por eso que si hay algún engaño que no te esté dejando vivir como Dios te mando a vivir es necesario que revises tu imagen y no la que se ve frente a un espejo si no la que tú puedes ver, todo problema a nacido de creer que se es distinto a Dios, la verdad es que Él nos creó a su imagen y semejanza, y si Él es Santo yo soy Santo, si Él es Luz entonces yo soy Luz, si Él es Orden entonces yo soy Orden, Somos Su imagen.

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